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Política de gasto

La prórroga de los presupuestos de 2014 para el ejercicio 2015 se ha efectuado dentro del marco presupuestario aprobado por el Consejo de Gobierno Foral en el que se recogen los objetivos a largo plazo para el sector público de Gipuzkoa.

Es obligación de toda entidad pública realizar una buena gestión financiera, cuyo punto de partida es lograr la máxima rentabilidad económica y social de los recursos disponibles; una gestión responsable que se torna aún más necesaria en un contexto de incertidumbre económica como el actual. Asimismo, resulta prioritario seguir avanzando en la obtención y consolidación de ingresos estructurales por medio de la profundización de la reforma fiscal.

En este sentido, tanto los presupuestos prorrogados para 2015, como los presupuestos futuros irán en la línea de conseguir una mayor eficiencia en el gasto público. Se trata de liberar recursos financieros públicos gracias a la gestión más eficiente del dinero, es decir, gastar menos en lo accesorio para gastar mejor en lo necesario.

Con respecto a los ingresos cabe destacar que los cambios fiscales aprobados a lo largo de la actual legislatura están empezando a dar sus frutos, a pesar de la incertidumbre económica general, lo que permite que por segundo año consecutivo el presupuesto total aumente un 4,85%, el presupuesto propio un 2,79% y el Fondo Foral de Financiación Municipal un 3,58 %.

Por otro lado, las políticas de gasto están orientadas a afrontar la actual coyuntura de crisis, invirtiendo de manera prioritaria en aquellos programas que tienen un mayor efecto multiplicador sobre la economía de Gipuzkoa, dentro todo ello de un marco de gasto sostenible.

En este sentido, el Presupuesto prorrogado para 2015 recoge el esfuerzo hecho en el análisis de programas y partidas presupuestarias, con el fin de eliminar todos los gastos prescindibles.

De la misma manera, se ha hecho un importante esfuerzo por analizar los programas presupuestarios desde el punto de vista del impacto de género, a fin de establecer las prioridades de gasto.

Es objetivo del Gobierno Foral someter a la aprobación de las Juntas Generales la adición al presupuesto prorrogado, de los créditos resultantes de los procesos de participación desarrollados en las comarcas de Urola Erdia, Tolosaldea, Bidasoaldea y Oarsoaldea.

Además, se mantienen las medidas para mejorar la eficiencia, la justicia y el rigor con el que se gasta el dinero público. En concreto, el porcentaje máximo fijado (3%) de margen de beneficio o beneficio industrial a aplicar, cuando éste se compute en los contratos, convenios y subvenciones de la Diputación Foral. Así mismo, implementando el espíritu de la Norma Foral 11/2014, de 29 de octubre, de incorporación de cláusulas contractuales relativas a la compra pública socialmente responsable en la contratación del sector público foral, se van a reservar ciertos contratos para empresas de trabajo protegido.

La prioridad del Presupuesto prorrogado para 2015 es continuar la transición desde el anterior modelo de inversión en grandes infraestructuras que ha estado hipotecando las cuentas del sector público de Gipuzkoa, hacia un nuevo modelo en el que la prioridad sea la sociedad, es decir, los proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas y que tengan un impacto positivo sobre la economía del territorio, como por ejemplo, el proyecto de mejora del servicio de autobuses del territorio realizado mediante un proceso participativo. Por tanto, el fundamento de los presupuestos prorrogados para el año 2015 está en el desarrollo humano sostenible basado en la calidad de vida.

La política de la Diputación Foral para hacer frente a la crisis económica va dirigida a establecer un marco estable y a garantizar, en el ámbito de nuestras competencias, el contexto económico y social para el desarrollo de nuevos proyectos. El sector público desempeñará, por lo tanto, el papel de soporte básico para la actividad económica.

La difícil situación financiera no es óbice para desatender el carácter redistributivo de la actuación presupuestaria. La situación de crisis lleva inexorablemente consigo una progresión en el gasto social, difícilmente calculable en el momento inicial de un ejercicio.

Por este motivo, se mantiene la calificación de ampliables a aquellos créditos destinados a gasto social, cuya dotación pueda resultar insuficiente para cubrir las necesidades que la actual coyuntura ponga de manifiesto a lo largo del ejercicio, expresando la voluntad política de dotar dichos créditos hasta cubrir las necesidades presupuestarias.